La construcción industrializada no es una moda, es una necesidad

Con esta frase resumió Begoña López, Directora General en The Prototipo Company, su visión acerca de cómo la construcción industrializada ha llegado al mercado español para quedarse, dentro de la mesa redonda online del Programa Avanzando Built-Tech.

A este destacado encuentro organizado en Madrid por el Instituto de Empresa, asistieron junto a Begoña López: Lucas Galán, Director de Producto e Innovación en Neinor Homes y Roberto Molinos, Director Académico de BuilTech.

Durante el encuentro se abordaron diferentes temas de interés en el ámbito del sector de la construcción entre las que destacaron: las diferencias entre la construcción tradicional y la industrializada, el papel del arquitecto en los nuevos diseños y por qué España está tardando más en sumarse a este nuevo modelo.

El grupo de expertos coincidió en que “si bien la construcción industrializada está avanzando en España, aunque sea a ritmo lento, países como Japón, Estados Unidos, Suecia, Reino Unido, lideran este nuevo modelo de construcción, gracias a su mayor desarrollo en la industrialización en general y a que cuentan con un mayores apoyos gubernamentales y financieros”.

Nuestro país siempre ha encontrado frenos administrativos y normativos que han ralentizado el despegue de esta nueva realidad constructiva. Esto, unido a la ausencia de mano de obra formada, un tejido industrial limitado, la falta de inversión pública y un menor coste de la construcción tradicional siguen siendo barreras que, a día de hoy, aún hay que salvar.

Pero todo apunta a que existen razones claras para el cambio hacia un modelo que “requiere pensar de otra manera, aprovechar la tecnología y la innovación para construir de forma más eficaz y eficiente”.

La construcción industrializada garantiza tener certeza sobre costes y plazos, incluye una ingeniería de diseño perfectamente definida y detallada y una ejecución fabril con control milimétrico de los procesos. En resumen, un control absoluto de todos los elementos y un conjunto de mayor calidad.

¿Cómo se puede mejorar el precio, que sigue siendo uno de los aspectos clave?
Begoña López lo tiene claro: seriando los componentes. “No se trata de hace edificios iguales, sino de compartir componentes para ensamblar una realidad diferente”.

Para Lucas Galán, “industrializar es mucho más que prefabricar. Supone un cambio holístico que incluye la tecnología, la logística, los nuevos procedimientos y transformar toda la cadena de valor. Los arquitectos tienen que cambiar las reglas del juego para desarrollar proyectos mucho más definidos”.

Por último, los participantes están de acuerdo en que “la construcción industrializada ha llegado para quedarse y poco a poco se irán superando las barreras, pero se requiere de un cambio de mentalidad, desde la formación de los profesionales del mañana y de los decisores actuales”.